La Materia Oscura

Hay cosas que no se ven, pero son igual o mas importante. Lee este artículo:

La materia oscura.

El nombre que se le da a este tipo de materia proviene del hecho de que se trata de una materia no detectable en ninguna banda del espectro electromagnético: ni en la banda gamma ni en la radio, pasando por todas las zonas intermedias, incluyendo la banda del visible (incurrimos en un abuso del lenguaje cuando sustituimos no detectable por ‘no visible’, aunque sobreentedemos, sin embargo, a qué nos referimos).

La materia oscura, aunque no se ‘vea’ (esto es, se detecte electromagnéticamente), es abundante: se calcula que aproximadamente el 90% de la materia total del Universo es materia oscura (sólo el 10% residual es materia detectable por su radiación electromagnética). Las Galaxias por ejemplo, estarían incluidas dentro de este 10%, e irían simplemente ‘viajando’ en un fluido ‘oscuro’.

La materia oscura puede agruparse gravitatoriamente en grumos gigantescos del tamaño de Galaxias e incluso del tamaño de Cúmulos de Galaxias.

Se presume que la materia oscura jugó un papel muy importante en la formación de las galaxias (podemos decir que se trataría de materia oscura galáctica) y se sabe también que está extendida además por todo el Universo (podemos decir que se trataría de materia oscura no acumulada).

Materia oscura y Universo

Cualquiera que sea la naturaleza de la materia oscura, ésta es sin duda la fuente principal de las fuerzas gravitacionales en el Universo, y por ello resulta al menos parcialmente responsable de la formación de todas sus estructuras.
Puesto que la totalidad de la materia visible resulta sólo una pequeña fracción de la masa total del Universo, conocer con cierta exactitud la cantidad de materia oscura existente nos ayudará a determinar el futuro evolutivo del mismo.
Si no hay suficiente materia oscura como para ligar gravitacionalmente al Universo (es decir, si el valor de Omega resulta menor que 1), este podría continuar expandiéndose infinitamente. En cambio, si existiera la suficiente masa (es decir, si el valor de Omega resulta mayor que 1), el Universo podría finalmente frenar su expansión, detenerla y comenzar a contraerse, para eventualmente colapsar. Un universo infinitamente en expansión, implicaría un valor de Omega igual a 1.
Gracias a importantes avances tecnológicos, tanto en los instrumentos astronómicos disponibles como en la potencia de las computadoras dedicadas a la investigación astrofísica, la coincidencia de los resultados observacionales con las investigaciones teóricas se ha vuelto no sólo posible, sino crucial para el progreso en la resolución del misterio de la materia oscura, una de las claves para descubrir el origen, la evolución y el destino de nuestro Universo.
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